La razón detrás de esta reducción en la población de las cotorras argentinas, se debe a que son consideradas como una especie “exótica invasora”. Y entre 12.000 y 13.000 de estas aves residen en las calles de Madrid.
Es por ello que se espera que durante el otoño boreal de 2020, se reduzca esta inmensa cantidad, a unas 500, siendo esta cifra más manejable y aceptable. Estimaciones indican que realizar este proceso de reducción y control, le costará al gobierno español cerca de 100.000 dólares.
Para llevar a cabo esta reducción en la población de las cotorras, se colocarán redes y trampas, además de cerrar los nidos cuando las aves vayan a dormir. También se realizará una esterilización de los huevos, para controlar la reproducción de estas aves.
Este procedimiento surge debido a los problemas que causa el rápido incremento de la población de las cotorras argentinas en la ciudad. Ya que sus nidos pueden llegar a pesar hasta unos 200 kilos, lo cual los convierte en un elemento peligroso para el entorno, en el que viven.
Además existe la
posibilidad de la transmisión de enfermedades y lo más importante, es la
competencia alimenticia. Debido a que las cotorras comen lo que otras especies
no puede tomar, además de tener un carácter poco amigable con otras aves, hasta
el punto de expulsarlas de sus zonas de anidamiento.